El crecimiento es imprescindible para mantener una economía fuerte, y no se pueden producir más mercancías sin estimular a la vez los deseos de consumirlas. Cada día nos vemos sometidos a más de tres mil mensajes publicitarios. ¿Por qué se gasta tanto dinero, tanto talento, tanta energía para crear una verdad publicitaria?
El grupo Marcuse analiza los entresijos del sistema publicitario y denuncia un sistema perverso en donde la publicidad funciona como el carburante ideológico del capitalismo: nos incita a consumir sin medida, ocultándonos las repercusiones de un patrón de conducta suicida.
Un libro intenso y duro, extremo y pesimista en algunos capítulos, debido a la dificultad existente para la resolución del problema que aborda, pero que realiza con profundidad el análisis de una situación social en la que estamos inmersos y que cada día que pasa, se hace más evidente e insostenible. AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana
La obra del Grupo Marcuse nos invita a una reflexión profunda, desestabilizadora, incluso incómoda, pero siempre necesaria en torno a uno de los fenómenos más banales pero menos analizado de la cultura contemporánea. Nuevo Mundo
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