Leer es un placer, una aventura en la que todas y todos somos invitados a ejercer de protagonistas.
La literatura puede ser concebida como un proceso de comunicación, en el que el lector adopta un papel esencial cuando recrea los textos y los interpreta críticamente. En nuestra sociedad tecnológica, que paulatinamente nos invade y a veces nos aplasta, se hace imprescindible que miremos el libro y la lectura como objeto de placer y práctica lúdica.
Estas páginas contienen una novedeosa aportación al desarrollo lector de adolescentes y jóvenes (aunque será útil también a los mayores), con actividades abiertas y flexibles.
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